Este artículo selecciona 11 estudios representativos publicados entre 2007 y 2026, que incluyen trabajos de equipos de China, Turquía, Corea del Sur y Rusia, para realizar una revisión narrativa. El contenido ha sido sintetizado de forma independiente por TONGLI a partir de la literatura original; las fases de los estudios se indican en el texto y los resultados corresponden a sus autores originales.
01¿Qué problemas deben resolverse en las membranas antiadherentes posoperatorias?
Las membranas antiadherentes posoperatorias suelen diseñarse como barreras temporales que reducen las uniones no deseadas entre tejidos adyacentes durante la reparación de los tejidos dañados. Los materiales deben cubrir la zona objetivo y, al mismo tiempo, adaptarse a los fluidos corporales, el movimiento tisular y los procesos de degradación. Para los investigadores, lo primero que debe aclararse es dónde se colocará la membrana, qué estado de contacto debe mantenerse y qué función normal se pretende proteger.2,5,6,7
| Direcciones de aplicación | Aspectos prioritarios del diseño de materiales | Enfoques de evaluación en la bibliografía |
|---|---|---|
| Membrana antiadherente peritoneal | Adhesión en estado húmedo, integridad de la cobertura, degradación y duración de la barrera | Extensión y grado de las adherencias, respuesta tisular 2,4,7 |
| Membrana antiadherente tendinosa | Recubrimiento y deslizamiento, estabilidad dimensional en estado húmedo, espacio de movimiento en la zona reparada | Deslizamiento tendinoso, movilidad articular, resistencia de la reparación 5,8 |
| Barrera pericárdica y de la superficie cardíaca | Estabilidad bajo movimiento continuo, fijación o sutura, función de las interfaces de ambos lados | Adherencias, respuesta tisular y función reparadora 6,11 |
Una cuestión que debe distinguirse en la fase de diseño es que los andamios para cultivo celular suelen favorecer la penetración de las células en la red fibrosa, mientras que las barreras antiadherentes deben limitar el paso no deseado de células. Por tanto, que las fibras sean finas, los poros numerosos o que el material se asemeje a la matriz extracelular no indica por sí solo que una membrana sea adecuada para evitar adherencias; también es necesario comprobar si puede mantener un aislamiento eficaz en estado húmedo.7,8
02¿Qué opciones estructurales ofrece el electrohilado para las membranas antiadherentes?
Estudios previos han empleado materiales como el policaprolactona (PCL), el copolímero de ácido láctico y glicólico (PLGA) y el copolímero de ácido láctico y caprolactona (PLCL) para construir armazones fibrosos, y han ajustado la interfaz de contacto con los tejidos mediante mezclas, estratificación o tratamientos superficiales. El electrohilado puede utilizarse para fabricar una membrana completa o una capa que actúe como soporte o barrera dentro de una membrana compuesta.1,4,6,10
Compuestos hidrófilos y recubrimientos superficiales
El ácido hialurónico, el polietilenglicol (PEG) y el alcohol polivinílico (PVA) se emplean para modificar la humectación y el comportamiento de adhesión celular en la superficie. Los métodos de estudio incluyen la incorporación de componentes hidrófilos en las fibras, la construcción de membranas de doble capa o la formación de recubrimientos sobre el armazón fibroso. Las cuestiones de diseño correspondientes son si, tras modificar la acción superficial, la hinchazón, la pérdida de componentes y la resistencia en estado húmedo de la membrana siguen cumpliendo los requisitos de uso.2,4,10
Carga localizada de fármacos y estructuras funcionales de doble cara
Las fibras con carga farmacológica combinan el aislamiento físico con la liberación localizada; las membranas Janus con funciones diferentes en cada cara intentan que una participe en la fijación o reparación, mientras que la otra actúa como barrera de baja adhesión, lubricante o aislante. Estas estructuras permiten distribuir las funciones del material según la interfaz específica, pero también requieren una validación adicional del proceso de liberación, la unión entre capas y la cicatrización normal.3,6,9,11
03Membranas antiadherentes para la cavidad abdominal: de la barrera fibrosa a los compuestos hidrófilos
Primeras exploraciones de las membranas de fibra PCL y la liberación localizada
Bölgen y otros autores emplearon en el año 2007 una membrana electrohilada de PCL y una membrana de PCL que contenía fármacos antibacterianos en un modelo de lesión de la pared abdominal en ratas, evaluando las adherencias mediante observación macroscópica e histológica. Este trabajo mostró de forma temprana el enfoque de utilizar una barrera fibrosa como soporte localizado de fármacos.1
Membranas de doble capa y membranas compuestas PEG/PLGA
Jiang y otros autores combinaron en el año 2013 una capa de PCL que contenía ácido hialurónico con una capa externa de PCL para formar una membrana de doble capa, y la evaluaron en modelos de abrasión cecal y lesión de la pared abdominal en ratas. Las observaciones realizadas 14 días después de la cirugía respaldaron su efecto antiadherente. La lección para el diseño de materiales es que la capa de soporte y los componentes funcionales hidrófilos pueden disponerse por separado, para luego evaluar la barrera en su conjunto.2
Li y otros autores compararon además en el año 2017 membranas electrohiladas de PEG/PLGA con diferentes proporciones de PEG. El estudio examinó simultáneamente la estructura, la degradación y el rendimiento antiadherente en la cavidad abdominal de ratas, y la formulación con 5% de PEG obtuvo los mejores resultados globales bajo las condiciones del estudio. Esto indica que los componentes hidrófilos deben diseñarse junto con el armazón fibroso, y que un aumento de su proporción no garantiza necesariamente un mejor rendimiento general.4
Membrana de fibra con carga farmacológica EGCG
Shin y otros autores incorporaron en el año 2014 el epigalocatequina galato (EGCG) a nanofibras de PLGA para estudiar la liberación prolongada, el comportamiento antioxidante y el rendimiento antiadherente en un modelo peritoneal de rata. Este trabajo amplió el objeto de estudio del simple aislamiento tisular a la modulación de la respuesta localizada. Todos los estudios abdominales mencionados corresponden a experimentos en animales, adecuados para comprender el diseño de materiales, pero no pueden interpretarse directamente como conclusiones sobre la eficacia en humanos.3
04Membranas antiadherentes para tendones: compatibilizar el aislamiento y el deslizamiento
Las membranas fibrosas que rodean los tendones deben reducir la interferencia de la cicatrización externa, preservar el espacio de deslizamiento y permitir una cicatrización normal. Un estudio de Chen y otros autores sobre membranas electrohiladas de poliuretano acuoso, publicado en el año 2019, evaluó las adherencias en un modelo de reparación del tendón flexor de conejo y examinó la movilidad articular, el deslizamiento tendinoso y los parámetros mecánicos. Así, la evaluación pasó del comportamiento celular en la superficie de la membrana a la función motora; este resultado sigue correspondiendo a una validación en animales.5
La membrana de fibras multicomponente de quitosano/PVA/PCL, reportada por Wang Mengjiao et al. en el año 2024, se centró en el enrollamiento en estado húmedo, la estructura y la estabilidad mecánica, y realizó evaluaciones relacionadas con fibroblastos. Este material y los estudios in vitro indican que, al preparar muestras para el recubrimiento de tendones, la retención de la forma y las dimensiones tras la humectación debe evaluarse junto con la morfología en estado seco.8
05Membrana antiadherente pericárdica y parche Janus: equilibrio entre movimiento y reparación
Un estudio publicado por Jin et al. en el año 2022 combinó nanofibras de PLCL, aerogel de PVA y melatonina para fabricar una membrana compuesta suturable, y la observó hasta 3 meses después de la cirugía en un modelo de reconstrucción pericárdica en conejos. La investigación evaluó conjuntamente la manejabilidad, la respuesta tisular y la prevención de adherencias, lo que demuestra que la barrera pericárdica debe adaptarse tanto a la fijación como al movimiento continuo, en lugar de limitarse a lograr una baja adhesión superficial.6
Las membranas funcionales de doble cara refinan aún más este diseño. Wang et al. publicaron en ACS Nano, en el año 2024, un parche de Janus con una superficie lubricante zwitteriónica y una capa de fibras que contiene óxido de cerio, y lo estudiaron en modelos de lesión cutánea y daño uterino en ratas. Cada cara asume funciones distintas, lo que ofrece una alternativa para considerar simultáneamente la reparación tisular y la prevención de adherencias en la superficie externa; sin embargo, sus resultados no pueden extrapolarse directamente a otras zonas quirúrgicas.9
Un estudio publicado por Lv et al. en el año 2026 combinó una capa bioadhesiva, la administración mitocondrial y una capa externa electrohilada lubricante para la reparación y la prevención de adherencias en un modelo de infarto de miocardio en ratas. Este trabajo refleja la tendencia de los parches de reparación cardíaca a gestionar simultáneamente el contacto con los tejidos externos y pertenece a la investigación de materiales compuestos en fase animal.11
Otro ejemplo que pone mayor énfasis en la combinación de procesos consiste en formar un recubrimiento de PVA sobre un esqueleto de PLGA electrohilado, como hicieron Badaraev et al. en el año 2025, para evaluar la estructura, las propiedades mecánicas y la adhesión celular. Este trabajo se limitó a la fase de materiales y estudios in vitro, pero demostró que el esqueleto fibroso y el recubrimiento posterior pueden determinar conjuntamente la interfaz final, sin que un único proceso deba asumir todas las funciones.10
06¿Qué evidencia aportan los estudios en humanos sobre las membranas antiadherentes electrohiladas?
Un artículo de Xu et al. en el año 2022 estudió una membrana electrohilada compuesta por PLGA y PLA-b-PEG. Además de los experimentos en ratas y cerdos pequeños, reportó un estudio aleatorizado realizado en 4 centros de China con 150 pacientes. El material complementario indica que los pacientes se incluyeron en el año 2011—2012, mediante un diseño de control paralelo, alegado simple y con placebo; al grupo de control no se le colocó ningún producto antiadherente.7
Los autores reportaron una reducción a corto plazo de la aparición de adherencias. La evaluación principal de las adherencias se realizó a las 6—8 semanas posoperatorias mediante ecografía y MRI; algunos pacientes que cumplían los criterios se sometieron a laparoscopia, y el periodo total de observación fue de 12 semanas. Este estudio aporta evidencia humana sobre un material concreto y unas condiciones quirúrgicas específicas, pero no permite concluir que se reduzcan la obstrucción intestinal a largo plazo, las reintervenciones o el dolor crónico, ni demostrar que todas las membranas electrohiladas presenten el mismo comportamiento.7
07De los diseños de la literatura a muestras reproducibles de membranas antiadherentes
A partir de estos estudios, el desarrollo de membranas antiadherentes puede centrarse en tres cuestiones: si la membrana puede mantener la cobertura en estado húmedo, si la interfaz de contacto con los tejidos se ajusta al propósito del diseño y si el efecto de aislamiento es compatible con la reparación normal. En lo que respecta a la fabricación por electrohilado, es necesario vincular la formulación, la estructura de las fibras, los pasos de composición y la evaluación de las muestras.2,4,5,6,7,8,10
Definir primero la muestra y luego discutir la configuración del equipo
Si se desea comparar las formulaciones de membranas de PLGA o PCL, primero deben especificarse el tamaño, el grosor o la densidad superficial, la morfología de las fibras y el método de muestreo de la muestra. Si se estudia una membrana de doble capa o de Janus, también deben describirse las funciones de cada capa, el orden de deposición y el tratamiento posterior. Sobre esta base, la discusión sobre el suministro de solución, la boquilla, el método de recolección y el control ambiental podrá orientarse hacia objetivos concretos para la muestra.
Incluir la formación de la película en estado seco y el uso en estado húmedo en la misma ruta de validación
Además de observar la morfología de las fibras, las muestras de estudio deben evaluarse, según su uso, en cuanto a contracción, hinchazón, resistencia, unión interlaminar e integridad de la barrera tras la humectación. Los disolventes residuales, la biocompatibilidad, los efectos de la esterilización y el comportamiento de degradación forman parte de la validación del material y del producto, y deben estudiarse según el sistema concreto; no pueden sustituirse por los parámetros del equipo.4,6,7,8,10
Conservar registros de proceso comparables al escalar la fabricación
Cuando aumentan el área de la muestra o el tiempo de fabricación, los registros del lote de material, el estado de la solución, el suministro, el campo eléctrico, la temperatura y la humedad, la velocidad de recolección y el tratamiento posterior pueden relacionarse con los resultados de la muestra. La fabricación continua debe validarse en torno al ancho útil, la cantidad depositada por unidad de superficie y la coherencia entre lotes, con el objetivo de trasladar de forma estable a dimensiones mayores los requisitos estructurales definidos en el laboratorio.
08Problemas habituales en el desarrollo de materiales para membranas antiadherentes
¿Cuál es más adecuado para fabricar membranas antiadherentes, PLGA o PCL?
La literatura incluye ejemplos de estudio de ambos, pero el nombre del polímero por sí solo no permite determinar su idoneidad. Es necesario considerar simultáneamente las especificaciones del material, los componentes de la composición, la estructura en estado húmedo, el proceso de degradación y la zona de aplicación, y compararlos mediante los ensayos correspondientes.1,2,4,7
¿Es imprescindible que una membrana antiadherente contenga fármacos?
No necesariamente. Estudios previos han explorado por separado las barreras físicas, las interfaces hidrófilas, las fibras con carga farmacológica y las estructuras de doble cara. La incorporación de componentes activos depende del problema que se pretenda resolver y de si la liberación correspondiente y la validación biológica respaldan el objetivo del diseño.2,3,4,9,10
¿En qué etapa puede participar el equipo de electrohilado?
Puede participar en la fabricación del esqueleto fibroso, las fibras mezcladas o las estructuras fibrosas estratificadas, así como integrarse con recubrimientos, secado y otros procesos de composición. Primero debe describirse la estructura global de la membrana y la función que asumirá la capa electrohilada; solo entonces podrá elegirse la configuración correspondiente de suministro de solución y recolección.2,6,10
Referencias
A continuación se presentan los estudios originales utilizados en este documento. La interpretación de los estudios no implica que los autores, las instituciones de investigación o TONGLI mantengan relaciones de compra de equipos o cooperación. Las referencias [9] y [11] se han recopilado a partir de los resúmenes y la información bibliográfica originales; el resto de las referencias se han verificado mediante la lectura completa de los textos.
Las referencias bibliográficas conservan el idioma original para facilitar su consulta.
Bölgen N, Vargel I, Korkusuz P, et al. In vivo performance of antibiotic embedded electrospun PCL membranes for prevention of abdominal adhesions. Journal of Biomedical Materials Research Part B, 2007, 81(2):530–543.
DOI:10.1002/jbm.b.30694 ↗Jiang S, Wang W, Yan H, Fan C. Prevention of Intra-Abdominal Adhesion by Bi-Layer Electrospun Membrane. International Journal of Molecular Sciences, 2013, 14:11861–11870.
DOI:10.3390/ijms140611861 ↗Shin YC, Yang WJ, Lee JH, et al. PLGA nanofiber membranes loaded with epigallocatechin-3-O-gallate are beneficial to prevention of postsurgical adhesions. International Journal of Nanomedicine, 2014, 9:4067–4078.
DOI:10.2147/IJN.S68197 ↗Li J, Zhu J, He T, et al. Prevention of intra-abdominal adhesion using electrospun PEG/PLGA nanofibrous membranes. Materials Science and Engineering C, 2017, 78:988–997.
DOI:10.1016/j.msec.2017.04.017 ↗Chen SH, Chou PY, Chen ZY, Lin FH. Electrospun Water-Borne Polyurethane Nanofibrous Membrane as a Barrier for Preventing Postoperative Peritendinous Adhesion. International Journal of Molecular Sciences, 2019, 20(7):1625.
DOI:10.3390/ijms20071625 ↗Jin D, Yang S, Wu S, et al. A functional PVA aerogel-based membrane obtaining sutureability through modified electrospinning technology and achieving promising anti-adhesion effect after cardiac surgery. Bioactive Materials, 2022, 10:355–366.
DOI:10.1016/j.bioactmat.2021.08.013 ↗Xu S, Wang C, Mao R, et al. Surface structure change properties: Auto-soft bionic fibrous membrane in reducing postoperative adhesion. Bioactive Materials, 2022, 12:16–29.
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DOI:10.1021/acsnano.5c18334 ↗
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